Las ostras gratinadas con mantequilla de ajo y perejil son una exquisitez que combina la frescura del mar con la intensidad de un gratinado dorado y aromático. Si bien en España las ostras suelen consumirse al natural, esta versión gratinada ofrece una experiencia diferente, perfecta para quienes buscan un toque de calidez y sabor extra en cada bocado.
Ingredientes:
- 12 ostras frescas
- 100 g de mantequilla
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 50 g de pan rallado
- 50 g de queso parmesano rallado (opcional)
- Zumo de medio limón
- Sal y pimienta al gusto
- Unas gotas de aceite de oliva virgen extra
Preparación:
1. Preparar la mantequilla de ajo y perejil
En un bol, mezcla la mantequilla a temperatura ambiente con los ajos finamente picados y el perejil fresco. Añade una pizca de sal, pimienta y unas gotas de zumo de limón. Mezcla bien hasta obtener una crema homogénea. Si deseas un sabor más intenso, puedes triturar todos los ingredientes en un mortero o procesador de alimentos.
2. Abrir las ostras
Si las ostras están frescas y cerradas, utiliza un cuchillo especial para ostras o un cuchillo pequeño y resistente. Con mucho cuidado, introduce la hoja en la unión de la concha y haz un leve giro hasta que la ostra se abra. Retira la concha superior y coloca las ostras en una bandeja apta para horno, manteniéndolas en su concha inferior.
3. Añadir la mezcla de mantequilla
Coloca una pequeña porción de la mantequilla de ajo y perejil sobre cada ostra. Luego, espolvorea un poco de pan rallado y, si lo deseas, queso parmesano rallado para darle un toque extra de gratinado.
4. Gratinar las ostras
Precalienta el horno a 200°C con la función de gratinado. Introduce la bandeja con las ostras en la parte alta del horno y gratina durante 5 a 7 minutos, o hasta que la superficie adquiera un color dorado y burbujeante.
5. Servir y disfrutar
Retira las ostras del horno y deja que reposen un par de minutos. Rocía con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y sírvelas inmediatamente. Puedes acompañarlas con pan crujiente y una copa de vino blanco para potenciar su sabor.
Estas ostras gratinadas con mantequilla de ajo y perejil son una opción ideal para sorprender a los comensales en una cena especial o simplemente para disfrutar de un capricho gourmet en casa. Su combinación de texturas y sabores hará que cada bocado sea una auténtica delicia. ¡Anímate a prepararlas y disfruta de un festín de mariscos en tu mesa!